Euskadi frente a la Industria 4.0 o Industria Inteligente

Por -

robot tecnalia industria 4

En los últimos meses está arraigando en Euskadi un novedoso concepto relacionado con las Nuevas Tecnologías y la industria. Es lo que se ha definido como Industria 4.0, también conocida como Fabricación Avanzada, Industria Inteligente o Smart Industry. Se trata de un conjunto de innovaciones que buscan transformar los modelos tradicionales de producción industrial en lo que muchos han definido ya como la Cuarta Revolución Industrial (de ahí la etiqueta de 4.0). La Primera Revolución Industrial estuvo marcada por la aplicación de las máquinas de vapor y la energía hidraúlica. La Segunda por las cadenas de montaje y la producción en serie. Y la Tercera por la incorporación de la electrónica y la tecnología. Pero, ¿qué es la Industria 4.0?

Aitor Urzelai, director de Emprendimiento, Innovación y Sociedad de la Información del Gobierno Vasco; la define como “un sistema de producción ciberfísico donde lo físico, que son las máquinas y las personas; y lo virtual, que es Internet; empiezan a convivir en las plantas de fabricación cada vez más”. Lo cierto es que existen diferentes paradigmas que definen a la Industria 4.0. Por una parte, la utilización de robots en los procesos de fabricación. Hablamos de máquinas que pueden cohabitar los mismos espacios que los trabajadores humanos gracias a la utilización de sensores capaces de detectar movimientos y la proximidad de cara a evitar posibles accidentes. Es lo que se denomina como Robótica Colaborativa. Estos robots se encargarían de trabajos gravosos como la carga de pesos o la manipulación de objetos bajo condiciones de temperaturas extremas. También serían la herramienta más adecuada para ciertos trabajos de soldadura o de precisión.

robot

Un aspecto relevante es lo que se ha denominado como Internet de las Cosas, es decir, la capacidad de las diferentes máquinas que intervienen en los procesos de comunicarse entre sí gracias a Internet u otros sistemas inalámbricos. Mediante esa comunicación es posible readaptar los ritmos de fabricación en las diferentes zonas de montaje y gestionar en tiempo real el proceso de fabricación para ser más eficientes.

Otro hito de la Fabricación Avanzada es la trazabilidad o la capacidad de saber en todo momento en qué fase de la producción se encuentra el producto que estamos creando y qué elementos lo componen. Una vez finalizado, diferentes tecnologías nos detallarían datos logísticos como el estado del envío, día y hora estimadas para la entrega o a qué condiciones medioambientales ha sido sometido. Y es que la información es clave en la Industria 4.0 y por eso se presta especial atención a los desarrollos relacionados con el análisis de datos o Data Mining y la disposición de esos datos (Big Data) en Internet (Cloud Computing).

Pero la Industria Inteligente no es solo robots e Internet. Tecnologías basadas en la Visión Artificial, la Realidad Virtual y/o la Realidad Aumentada permiten simular las fases de fabricación (lo que puede servir a los operarios para su entrenamiento), visualizar prototipos que han aún no han sido creados (con el ahorro de costes que supone) o manejar de forma remota una máquina a través de dispositivos como gafas de Realidad Aumentada, smartphones, tablets, wearables u otros aparatos. Agustín Saenz, director de Industria de Tecnalia, asegura que “hemos hecho pruebas con Google Glass con los operarios menos cualificados y han sido capaces de utilizarlas de manera conveniente en menos de tres minutos. Los trabajadores han conseguido encontrar la información necesaria para manejar una máquina de manera rápida, sencilla y eficiente”.

Fabrica inteligente

Otra característica de la Industria Inteligente es la posibilidad de crear objetos específicos para cada consumidor. Cada producto que se fabrica puede tener sus propias características predefinidas lo que le convierte en un objeto único. Agustín Saenz recalca que “tiene que ser una fabricación muy flexible. Tiene que adaptarse a lo que se ha venido en denominar Customización Masiva. Cada producto es distinto del siguiente. Las máquinas y todos los procesos que intervienen en la fabricación tienen que estar preparadas para cambiar en tiempo real lo que se está haciendo”. Se trata de adaptar los productos a los servicios en un concepto denominado Servificación.

La industria 4.0 también está muy relacionada con los laboratorios de fabricación digital o FabLabs que permiten prototipar de manera sencilla y económica cualquier producto antes de salir al mercado. Gracias a las impresoras 3D de materiales plásticos o metales o a las fresadoras CNC se pueden crear piezas específicas sin los grandes costes que supone generar un molde de metal para su fabricación.

Los países punteros de todo el mundo están invirtiendo miles de millones en la transformación hacia la Fabricación Avanzada. Alemania y Estados Unidos lideran está tendencia de la que no se quiere quedar al margen Euskadi. El Gobierno vasco está impulsando la estrategia Basque Industry 4.0 que pasa por financiar las tecnologías necesarias, formar a los nuevos profesionales que van a utilizar y diseñar estas tecnologías, así como convencer a un sector, considerado como tradicional, de las bondades de esta nueva Revolución. En opinión del director de Industria de Tecnalia, “hay que generar un estado de ánimo sobre las ventajas de la incorporación de las Nuevas Tecnologías como elemento clave de la competitividad. Y eso hay que hacerlo de forma paulatina y sosegada. Hace falta una hibridación de agentes de dos mundos que hasta ahora no tenían conexión. Una persona que hace apps no tenía ninguna conexión con una persona que manejaba una fresadora. Pero ahora se hacen apps para el control de esa fresadora. Por tanto, hace falta buscar foros de encuentro con los diferentes agentes de esta nueva Industria 4.0”.

robot tecnalia industria 4

Urzelai coincide con esta visión ya que considera que “es muy importante que seamos capaces de ver qué posibles aplicaciones tienen estas tecnologías, que ya están entre nosotros, en cada uno de los sectores tradicionales que tenemos actualmente en la industria vasca. Y tenemos que ser capaces de prever el futuro y adaptar nuestro sistema educativo para formar los nuevos perfiles que la industria va a demandar en los próximos años”.

En la actualidad, el Gobierno vasco está colaborando con países como Alemania, Reino Unido, Suecia y varias regiones líderes en Europa en el marco de la iniciativa Vanguard. La estrategia Basque Industry 4.0 plantea hasta 17 líneas de actuación en cuestiones relacionadas con la Ciencia, la Tecnología, la Innovación o el Sistema Educativo. Existe un grupo de pilotaje que realizará un seguimiento de este plan y en los próximos meses está previsto que se pongan en marcha tres programas de apoyo para que las empresas vascas puedan transformar sus procesos hacia la Industria Inteligente. Uno de los retos más inmediatos es conseguir que todas las compañías vascas que apuesten por esta innovación dispongan de conexión a Internet de alta capacidad (fibra óptica y/o 4G).

En estos momentos, hay varias firmas vascas implicadas en iniciativas de Fabricación Avanzada englobadas en los clusters AFM, ACICAE, Cluster de Energía y GAIA que cuentan con el apoyo de centros de investigación como Tecnalia o IK4 y entidades como Innobasque, SPRI o Ikerbasque.

Enrique Rodal

Periodista con más de 10 años de experiencia en Nuevas Tecnologías y comunicación. Coordinador de EuskadiTecnologia.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *